11 de febrero de 2012

Cuenta Regresiva



Siempre pensé que cuando cumpliera los 22 años iba a estar encaminada. Es más creía, ingenuamente, que ya tendría mi lugar en el mundo.  Las metas, como todo en mi vida, variaban. Ninguna se mantenía constante. Sólo la fecha.

Quería tener una vida envidiable, quería demostrarme a mí misma que era especial. Y mi fecha tope era los 22 años. Estoy a seis meses de cumplir esa edad, y no tengo trabajo, ni una carrera en estado avanzado. Si miro en perspectiva, en lo único que he logrado prosperar ha sido en superar mi pánico a las relaciones. Hoy en día por fin estoy con alguien, sin novia, sin neurosis, sin bipolaridad y sin cinismo. Hasta por momentos me parece algo increible.

Pero a pesar de eso no puedo evitar preguntarme: Qué pasa cuando no cumplimos nuestras metas? Qué pasa cuando todos aquellos proyectos y limites temporales que habiamos establecidos de repente caen por su propio peso? Tenemos que sentirnos frutrados? O simplemente aceptar que no todos los caminos son en linea recta y a veces tenemos que dar muchas vueltas para llegar al final.

10 de febrero de 2012

Perder la independencia


Empezar una nueva relación no es cosa facil. Elegimos una nueva persona con quien compartir nuestra vida, e intentamos integrarla a cada aspecto de ella. Amigos, familia, salidas, viernes por la noches, domingos por la tarde. Paso a paso, momento a momento se va colando en el coto privado de mi vida- como diría un grande- y cuando te das cuenta ya es indispensable. 

De repente te percatas que ya no sos completamente independiente. Que tenes que pensar en otro, que tenes que cuidar del otro y de sus sentimientos; y lo que es peor, que tu completa felicidad pasa a estar un poco supeditada por esa persona. A mi no me engañen, nadie puede sonreir de formar totalmente sincera, si tiene el corazón roto.

Y asusta un poco. Asusta un poco sentir la responsabilidad de tener que velar por los sentimientos de otro, para a la vez proteger los propios. Es como un círculo vicioso. 
Sí no soy lo suficientemente buena para él, voy a sufrir, y sí el no es lo suficientemente bueno para mí, tambien voy a sufrir! Al final siempre sufriría!



Y una, que fue criada en un seno feminista donde las mujeres son independientes y pueden llevarse el mundo por delante si quieren. Nos sentimos un poco expuestas, por no decir bastante. Porque en un minuto de lucidez, un viernes a la noche acostada al lado de él y después de una frase al pasar, todo toma claridad. Día a día él se va haciendo más importante para vos, y la sola idea es aterrorizante.

25 de enero de 2012

Sex and the City


Cuando hace un par de años se estreno Sex and The City, la película. Yo me encontraba en un momento complicado de mi vida. Más teatral que real, como mucho en ella. Pero complicado al fin. 
Cansada de no sentir cosas más profundas que un charco, decidí involucarme con una persona que parecía lo suficientemente disfuncional como para generar en mí la expectativa del hombre ideal. Era complicado, cínico, bipolar y arrogante. Pero cuando quería, podía hacerme tocar el cielo con las manos. Y yo como buena dramática, me derretía por esa inestabilidad, y ese aparente amor de novela que estaba viviendo.
Y fue en ese remolino de sentimientos cuando llego la película anteriormente mentada. El grave, gravísimo error de dicha serie y posterior película, es la relación que tiene Carrie con Mr. Big. Expliquenme:

En qué cabeza cabe que Mr. Big merece las 75 oportunidades que ella le da a lo largo de las 6 temporadas?

En qué cabeza cabe que ella lo perdene incluso cuando la deja plantada el día de la boda?

Realmente el amor tiene que ser tan complicado? Tan forzado?

Me conformo con pensar que entre lo dificil que puede llegar a ser la vida, el amor aparece para simplificarla un poco. Para darnos tranquilidad, confianza, companía. Pero Carrie parece no pensar lo mismo, y donde yo veo una tolerancia exagerada e insana, la serie plantea un: "Amor a prueba de obstaculos". 
Cual es la linea que limita la cantidad de oportunidades que merece una persona? Porque yo le dí muchísimas, quizas, pensando ingenuamente, que tantos intentos eran demostraciones de que nuestro amor estaba más allá de todo. Pero ahora a la distancia me parece que fue, más bien, insistir en algo que no tenia posibilidades.

15 de diciembre de 2011

El Cajón de la Neurotica


Es irónico como empezo siendo un blog de moda, y término siendo un blog terapeutico. Pero me resulta dificil escribir de ella, y no tanto escribir de lo poco que sé de la vida. Supongo que soy lo suficientemente arrogante para dar clases de moralidad y estilo de vida. Pero no para decir que los colores cítricos son lo IN del veranos, por mucho que lo sepa, y por muchas revistas de moda que haya leído esta temporada. 
Prometo empezar a hacer un esfuerzo, buscar la manera de poder complementar ambas cosas en el blog y hacerlo funcionar. Sino deberé terminar con la mentira y cambiarle el nombre al mismo. Porque en este momento esta más cerca de ser "El cajón de la neurotica" que "El ropero Chic" como fue la idea original.
Al fin y al cabo, siempre podemos volver a comenzar. O eso me dijeron.


23 de noviembre de 2011

De amor y otros tabús


Estoy harta que la gente subestime mi capacidad de opinión por no haber tenido una relación estable. Estoy harta que la pregunta obligada sea: Por que nunca tuviste novio? Y estoy harta que todos me miren con compasión por no haberme enamorado.
Porque a ver... si recapitulamos y recordamos. Si me hubiese querido poner de novia, lo hubiese hecho. No lo hice, porque mi libertad vale más que alguien que no me encante al lado mío. Y eso es algo que parece que las personas no son capaces entender. No estoy dispuesta a resignar ni un minuto de mi tiempo, ni una amistad, ni una salida, ni una libertad, por alguien del que no esté enamorada.
Y mientras mi projimo va por ahí mirandome con lástima por mi "nula" capacidad de amar. Yo miro tu pasado y en el 90% de los casos, sólo veo relaciones fallidas. Y con esto no me refiero a relaciones terminadas, un noviazgo puede terminar porque se fue el amor, o porque no funciono, pero eso no lo hace fallido. Hablo de esas historias en las que hubo un exceso de celos, un exceso de manipuleo, un exceso de insultos, y lo que es peor, un exceso desvalorización del par.
Jamás, y tengan en cuenta esto siempre, jamás se pueden enamorar de alguien a quien saben, a ciencia cierta, que podrían manejar a su gusto. Jamás. Cuando uno manipulea a su pareja, o la usa de muleta para su ego, sólo es eso. Una muleta. Alguien que te basurea y menosprecia, no sólo no te ama, sino que te quiere a su lado sólo para sentirse mejor consigo mismo.
De la misma forma, alguien que soporta ese trato, es alguien que tendría que ir a terapia, o al menos rever porque elije como compañero, a alguien que hace daño a su autoestima. Y ahí sí que hablo con conocimiento de causa. Es difícil admitir que la persona que queres no te considera su igual y que te subestima, pero una vez que sos consciente de ello, no hay retorno. Y cada vez que él o ella haga algo que confirme tu teoría, y vos no le pongas un punto final a esa situación, tu amor propio y tu corazón se van a estar revolviendo de dolor.
Yo creo que es mejor sufrir una separación y la soledad, que regalar tu amor, y tu tiempo a alguien que no lo merece. Pero no me escuchen a mí, al fin y al cabo sólo soy un frizer.

Ayudar



Es absolutamente inverosimil mi capacidad para consolar a las personas. No sé donde lo aprendí realmente. Quizás sea algo innato, sino no me explico como logro ayudar a la gente con sus problemas, cuando en linea generales, como diría Oscar Wilde: Los problemas ajenos me resultan de una banalidad exasperante.

Tal vez sea que la mayoría de la gente tiene las mismas crisis, y los clichés se me dan fantásticos. Puede ser que ya tengo una serie de monologos previamente armados, y elija el adecuado a cada circunstancia. Un par de preguntas para ver por donde viene la mano, un par de consejos bien dados, y siempre se van contentos.

Quizás sean las palabras extravagantes las que generan ese efecto, los distraigo con vocablos que no comprenden a la perfección, o que se prestan a interpretaciones ambiguas; y mientras se ocupan en deducirlos, sus problemas pierden todo tipo de dramatismo.

Estoy segura que no lo hago de martir, como ya dije, en general cuando escucho a alguien me entretengo más estudiando su psiquis, que sus problemas en sí. Pero eso no quita que me alegre de saber que le hago un bien a un ser querido. Al fin y al cabo yo también tengo mis problemas.